Blefaritis
Inflamación crónica en los párpados que puede incomodar… pero que se puede controlar.
Blefaritis
Inflamación crónica en los párpados que puede incomodar… pero que se puede controlar.
La blefaritis es una condición crónica e inflamatoria que afecta el borde de los párpados. Produce una especie de “caspa” entre las pestañas y bloquea unas pequeñas glándulas (llamadas de Meibomio) que ayudan a mantener lubricado el ojo.
Esta combinación genera irritación y molestias que pueden variar de leves a intensas.
Ojo rojo, picazón, ardor, sensación de arenilla o pesadez ocular
Lagrimeo, visión fluctuante, sensibilidad a la luz
Secreción en pestañas, orzuelos frecuentes o molestias al parpadear
En casos severos, puede incluso comprometer la visión
La blefaritis está asociada con frecuencia a la rosácea ocular, y no tiene cura definitiva. Pero con un tratamiento constante y buenos hábitos, se puede mantener bajo control.
Higiene palpebral diaria, siguiendo las indicaciones de tu oftalmólogo (uso de toallitas, geles o compresas).
Lágrimas artificiales para mejorar la lubricación del ojo.
Evitar factores irritantes como viento, sol directo, polvo, pantallas por tiempos prolongados, cambios bruscos de temperatura, aire acondicionado o calefacción.
En algunos casos, se pueden usar antibióticos tópicos o vía oral si hay sobreinfección o inflamación severa.
📌 Como es una condición crónica, el enfoque es mantener los síntomas controlados, prevenir complicaciones y ser constante en el cuidado. Un poco todos los días es mejor que tratamientos intensos esporádicamente.
Este es el esquema de limpieza de párpados que recomiendo habitualmente a mis pacientes con blefaritis:
🔁 Fase intensiva: todas las noches durante 1 mes
📅 Fase de mantención: 2 a 3 veces por semana de por vida
👉 La constancia es clave. Si no se siguen bien los pasos, el tratamiento pierde efectividad.
Toallas especiales para párpados: Sprainer T4-O, Blephademodex o FrexClean T (se consiguen en farmacias).
Compresa o antifaz de gel o guatero de semillas.
Limpieza de pestañas:
Con las toallitas húmedas, frota suavemente la base de las pestañas, desde el ángulo interno hacia fuera, con movimientos circulares y una leve presión. Repite en ambos párpados. (ver video)
Aplicación de calor local:
Coloca calor sobre los párpados cerrados durante 10 a 15 minutos, usando un antifaz térmico o compresa de gel caliente (alrededor de 40°C, sin que queme).
❌ No sirven toallas húmedas ni pañitos tibios comunes.
Masaje palpebral:
Con los dedos índices, masajea durante 1 minuto el párpado superior y luego el inferior, exprimiendo hacia las pestañas con firmeza pero sin dolor. Esto ayuda a vaciar las glándulas obstruidas. (ver video)
💡 Después de 1 mes, si hay buena respuesta, puedes reemplazar las toallas especiales por una gasa húmeda tibia con espuma de shampoo de guagua y espaciar los días de aseo. Pero si hay recaídas, retoma el esquema intensivo por 1 mes.
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