Molestias por pantallas
No es la tecnología, es cómo usamos nuestros ojos
Molestias por pantallas
No es la tecnología, es cómo usamos nuestros ojos
Las pantallas no son malas… pero el uso que hacemos de ellas sí puede incomodar a nuestros ojos.
Y lo que muchos no saben, es que estas molestias también pueden aparecer leyendo un libro, cosiendo o incluso dibujando. ¿Por qué? Por dos razones clave:
Cuando te concentras intensamente, parpadeas hasta 50% menos de lo normal. Esto seca la superficie del ojo, generando:
Ardor
Lagrimeo reflejo
Punzadas
Visión borrosa o fluctuante
Sensación de arenilla
Todo esto se acentúa si estás en ambientes secos, con aire acondicionado, viento, polvo, sol o alergias.
Tu ojo, en reposo, está naturalmente enfocado para ver de lejos.
Pero para ver de cerca (menos de 60 cm), debe contraer un pequeño músculo interno. Después de 20 a 30 minutos de trabajo continuo, este músculo se fatiga, causando:
Pesadez ocular
Visión borrosa
Dolor de cabeza
Cansancio visual
⚠️ El ojo no se cansa de ver, sino de enfocar de cerca durante mucho tiempo.
💡 Cada 20-30 minutos, haz una pausa de 30 segundos:
Mira hacia el infinito
Parpadea más seguido
Aplica lágrimas artificiales si lo necesitas
Los filtros de luz azul y los llamados "lentes de descanso" no tienen evidencia científica sólida que respalde su eficacia.
La luz azul, en niveles reales de exposición diaria, no ha demostrado causar daño en humanos.
En personas con miopía leve o moderada, NO se recomienda usar lentes ópticos para actividades de cerca, ya que podrían generar más fatiga.
En cambio, si tienes hipermetropía, puede que sí necesites ayuda óptica para evitar esfuerzo excesivo.
📌 Conclusión:
Las pantallas no te dañan… pero el uso prolongado, sin pausas ni lubricación, sí puede hacerte sentir mal.
Escucha a tus ojos, respeta sus límites… y ellos te lo agradecerán con una visión más cómoda.
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