Hemorragia subconjuntival
Un derrame en el ojo que se ve impresionante, pero suele ser inofensivo.
Hemorragia subconjuntival
Un derrame en el ojo que se ve impresionante, pero suele ser inofensivo.
La hemorragia subconjuntival, también conocida como “derrame ocular”, ocurre cuando se rompe un pequeño vaso sanguíneo en la parte superficial del ojo, entre la conjuntiva y la esclera. Aunque su aspecto puede impresionar, no representa un riesgo para tu visión ni tu salud. Es muy parecido a un moretón en la piel y se reabsorbe solo con el paso de los días.
En general, desaparece espontáneamente entre 2 a 4 semanas, sin necesidad de tratamiento. En personas mayores, con fragilidad capilar o que toman anticoagulantes, puede aparecer con mayor facilidad.
Cambios bruscos de presión en los vasos: tos fuerte, vómito, estornudo, levantar peso, pujar.
Uso de gotas vasoconstrictoras (como Visine, Redoff, Clarimir) que alteran el calibre vascular.
Frote excesivo, traumas menores, cirugía ocular reciente, cuerpos extraños o incluso el parpadeo mismo en personas con ojo seco o alergias, siendo esta última una de las causas más frecuentes.
Hipertensión arterial no controlada, aunque es menos común. Si eres hipertenso y tienes episodios recurrentes, es recomendable ajustar tu tratamiento con tu médico.
No te frotes los ojos y evita nuevas maniobras de pujo o esfuerzos intensos.
Evita la exposición solar directa mientras esté presente el derrame, ya que la radiación UV podría dejar una pigmentación amarillenta residual en el área.
Si sientes molestia o cuerpo extraño, puedes usar lágrimas artificiales varias veces al día.
📌 En la gran mayoría de los casos no requiere tratamiento, pero si el derrame es muy frecuente, muy extenso o va acompañado de dolor o visión borrosa, vale la pena consultar.
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