Desprendimiento Vítreo
Las famosas "mosqutitas" o "telarañas".
Un fenómeno visual que suele ser parte del envejecimiento natural del ojo
Desprendimiento Vítreo
Las famosas "mosqutitas" o "telarañas".
Un fenómeno visual que suele ser parte del envejecimiento natural del ojo
Si te diagnosticaron Desprendimiento Vítreo Posterior (DVP), no te alarmes: es una condición frecuente y normal con el paso de los años.
Dentro del ojo tenemos un gel transparente llamado humor vítreo, que con el tiempo se va licuando, generando grumos y puede despegarse de las paredes internas del ojo.
Este proceso genera que veas “moscas volantes”, telarañas, puntos o figuras móviles, que se desplazan con tu mirada.
Esos puntos que ves no están en el aire ni en la superficie del ojo, sino dentro.
Son grumos microscópicos flotando en el gel vítreo, proyectando su sombra en la retina.
Lo más importante:
🧘 No te obsesiones con ellas.
Si las buscas con la mirada constantemente, tu cerebro nunca logrará ignorarlas.
Con el tiempo y sin enfocarte en ellas, ocurre un proceso natural de neuroadaptación: el cerebro “filtra” esas sombras y las dejarás de notar progresivamente.
❗ Cuándo preocuparse y consultar urgente
Aunque el DVP en sí es benigno, en algunos casos puede generar tracción en la retina y dar paso a complicaciones graves como el desprendimiento de retina.
Consulta URGENTE con un retinólogo si presentas alguno de estos síntomas:
🔺 Aumento súbito y marcado de las “moscas volantes”
⚡ Luces o destellos tipo flash (con ojos abiertos o cerrados)
🧱 Sombra, velo o cortina negra que tapa parte del campo visual
📉 Pérdida súbita de visión
Existen procedimientos para intentar remover estas opacidades, pero:
Se reservan para casos graves y muy seleccionados
Tienen riesgos importantes, como infección o desprendimiento de retina
En la mayoría de los casos, el riesgo es mayor que el beneficio
Si el problema es muy invalidante, puedes consultar con un retinólogo para evaluar opciones como la vitrectomía o láser YAG en casos específicos.
📌 En resumen:
El DVP es parte del envejecimiento natural del ojo. Aunque puede ser molesto al principio, no es peligroso en la mayoría de los casos.
Aprende a ignorarlo, y si aparecen los síntomas de alarma, actúa rápido.